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Ansiedad por separación Parte II: Qué pasa cuando tu perro se queda solo

Hace dos semanas te hablaba de la ansiedad por separación, pero hacíamos hincapié en la primera parte de la frase: la ansiedad. Te expliqué que este problema es el resultado de una ansiedad, la cual es responsable de muchas de las conductas que no te gustan de tu perro. Sin embargo, hoy me voy a centrar en la ansiedad por separación, eso que ocurre cuando tu perro se queda sólo en casa. ¿Lo destroza todo cuando no estás? ¿Se hace pis aunque se quede 10 minutos solo? ¿Los vecinos te han dicho que no para de ladrar y de llorar? Lo más probable es que tu perro sufra de ansiedad por separación, así que hoy te vamos a contar cuáles son los diferentes tipos y algunos trucos para empezar a solucionarlo.


No lo hace para molestarte

Lo primero es recordarte que todas esas conductas que te preocupan y que tu perro hace cuando tú no estás en casa, las hace porque no puede evitarlo, porque se encuentra mal y la ansiedad le consume, en ningún momento lo hace para fastidiarte.


Si cuando vuelves a casa ha destrozado tu par de zapatos favoritos, se ha hecho pis en la alfombra que te dejó tu abuela o la mesita de la sala, la que tanto te costó conseguir, está completamente mordida… no lo ha hecho por venganza, ni sabe que ha hecho mal, simplemente buscaba descargar su ansiedad y no ha encontrado otra manera de hacerlo.

Quizá estás pensando que sí sabe que ha hecho mal, esto lo he oído muchas veces: “Sabe que ha hecho mal, porque en cuanto llego se va a su cama” o “Sabe que ha hecho mal porque baja la cabeza, pero le tengo que reñir”. No, lo que tu perro sabe es leerte muy bien, nosotros tardamos mucho más en aprender su comunicación y sus señales que ellos en interpretar las nuestras.


Con sólo mirarte sabe si estás contenta, enfadada, triste, nerviosa… y en función de eso, actúa. Aunque no te des cuenta, cuando entras por la puerta y ves lo que ha hecho, tu primera reacción suele ser enfadarte, o ya entras predispuesta pensando cosas como “a ver que ha hecho hoy”, eso es lo que ve él, te conoce y lo único que intenta es evitar que le grites o que te enfades más con él.


Hay quien me dice, “pero ni siquiera me da tiempo a verlo ni a decirle nada, él ya sabe que ha hecho mal”, probablemente en ocasiones anteriores en las que ha hecho algo parecido le hayas reñido o te hayas enfadado (o incluso si se había hecho pis le has restregado el morro por el suelo), cuando esto ocurre más de una vez se produce una relación en su cerebro, no es la de “he hecho mal por eso me voy a mi sitio” sino “cuando hago esto y vienes te enfadas y no quiero que te enfades, por eso me voy a mi sitio”.


Ponte en su lugar

Ahora ponte en su lugar, imagínate que sufres una situación de gran ansiedad, te voy a poner un ejemplo personal, seguro que queda más claro. A mi me dan miedo las alturas, me daban pánico y lo estoy trabajando, pero me dan bastante miedo.


Hace unos años fuimos unas cuantas amigas a un parque de multiaventura, ya sabes tirolinas, escaleras en los árboles, cuerdas flojas… todo muy seguro, por supuesto. El primer circuito estaba a poca distancia del suelo, no llegaría ni a la altura de un primer piso, bien, pues aunque acabé el trayecto, casi desde el principio el pánico se apoderó de mi con lo que llegó la ansiedad e hice casi todo el recorrido llorando, gritando y quedándome inmóvil y paralizada en ciertos puntos.


Créeme, lo pasé fatal, al llegar al suelo me temblaba todo y me costó bastante tiempo poder estar tranquila otra vez. Ya ves, es una situación que ni es peligrosa ni estresante en absoluto… para quien no tiene pánico a las alturas.


Ahora imagínate que al acabar mis amigas empezaron a gritarme, a insultarme e incluso a pegarme por haber llorado y haber gritado, (cosa que no pasó, huelga decir) no sólo mi miedo a las alturas habría aumentado, sino que además tendría que añadir trauma a la lista y el pánico en lugar de ir disminuyendo habría aumentado.


¿Te imaginas vivir algo así? ¿Cómo lo pasarías si cuando algo te genera una gran ansiedad tienes a alguien que te castiga?


Eso es lo que le pasa a tu perro cada vez que ladra, llora, destroza o se orina cuando se queda solo y tú le gritas, le riñes o te enfadas. Piensa que cuando lo ha hecho estaba sufriendo mucha ansiedad, lo estaba pasando muy mal, que tú te enfades con él en lugar de ayudarle le da el mensaje contrario, le dice que no te gusta que lo pase mal y vuestra unión se resquebraja a cada día que pasa, la confianza se va por la puerta.


Aquí tienes una muestra de un perro que lo pasa mal cuando se queda sólo y del que se han quejado los vecino.

Quiero hacer un pequeño punto y aparte referente a los perros que orinan en casa. Hay diversos motivos para que un perro lo haga. No me voy a extender mucho, están los cachorros, que no se aguantan y de los que hablaremos en otro artículo, pero los que nos interesan son los que lo hacen cuando se quedan solos o los que sufren ansiedad por separación.


¿Por qué lo hacen? Para liberar estrés. Tú cuando te pones nerviosa generas líquido que sale en forma de sudor, los perros cuando se ponen nerviosos generan líquido que se libera por la orina, no sudan como nosotros, por eso ante situaciones estresantes verás que necesita hacer pis (ya sea en casa o en la calle), su vejiga se llena y tiene que vaciarla.


Seguro que has oído o puede que lo hayas hecho tú, que cuando esto pasa en casa hay que restregarle el morro por el pis o las cacas… yo te pido por favor que no lo hagas, esto no le enseña al perro que lo ha hecho mal (porque para los perros nada está bien o mal, todo es, si les beneficia bien, si no, a otra cosa, pero no conocen lo que es el mal ni el bien), con eso entiende que tú estás enfadado y probablemente entienda que le estás diciendo que se lo tiene que comer. En alguna ocasión quizá lo vuelva a hacer pero se lo coma, eso es lo que le enseñas con esto.

Céntrate en el ahora

Todo esto ocurre porque malinterpretas lo que pasa, porque lo humanizas y porque te niegas a entender que el perro lo que está haciendo es pedirte ayuda. Tranquila, nos ha pasado a todos en algún momento, si estás leyendo esto es porque quieres darle esa ayuda, y eso es lo único que te debe preocupar a partir de ahora.


Está bien que veas los errores que has cometido para no volver a caer en ellos, pero no te quedes estancada en el “mea culpa”, como suelo recomendar a las personas con las que trabajamos “no te fustigues, estás en el cambio, es lo único que cuenta”, los animales viven en el día, en el ahora y eso es lo que tienes que hacer. Hoy has entendido que tu perro lo pasa mal, hoy has decidido que le vas a entender y que le vas a ayudar, hoy has decidido que vas a solucionar su problema de ansiedad, muy bien, para adelante, nada de preocuparte por lo que hiciste ayer.


Vive el HOY, tu perro ya lo hace, y verás que vas a ver el cambio desde el primer momento. Te lo contábamos hace dos semanas, lo primero que tienes que hacer para saber si tu perro sufre ansiedad por separación, y para saber cómo lo gestiona es grabarlo.


Deja una cámara grabando y vete media hora o una hora a dar un paseo, a hacer algún recado o a tomarte un café, no hace falta que le dejes sólo 4 horas para verlo. Si hay ansiedad por separación normalmente se ve desde el minuto 1, con media hora vas a ver muchas cosas en el vídeo.


Si tus vecinos te dicen que está todo el tiempo ladrando también es recomendable que lo grabes, igual lo que ellos no oyen es que la persona que vive abajo hace mucho ruido, o que hay otro perro ladrando que genera que el tuyo ladre. Grabar, grabar, grabar, que se te quede grabado, este es el primer paso.


La solución dependerá de lo que veas, no puedo darte una fórmula mágica. Hay unas pautas generales para la ansiedad por separación que puedes encontrar en este libro “Sólo en casa: la ansiedad por separación canina” de James O’Heare o en este artículo de GEDVA, pautas recomendables, sobre todo con la llegada de un nuevo cachorro, cuando nos mudamos de casa o cuando adoptamos un perro (aunque en este último caso habría que valorar la situación, por ejemplo, Oier está trabajando un caso en el que el perro ya tenía pánico a quedarse sólo, y para poder trabajarlo, la compañera deja al perro en una guardería mientras está trabajando, una buena opción cuando queremos trabajar estas pautas y no disponemos de días libres)


Tipos de ansiedad por separación

Además de las pautas tienes que saber cuál es la causa de su ansiedad por separación:


♦ Cuando la ansiedad por separación se da únicamente cuando se va una persona ocurre tanto en casa como en la calle, puede estar acompañado de otra gente o perros pero si su persona de referencia no está, llora, ladra o incluso destroza cosas, aunque esté con personas con las que convive. En este caso hay un hiperapego con esa persona, y por mucho que se trabajen las pautas que puedes encontrar en ese enlace, si no trabajas ese hiperapego puede que no soluciones el problema. Al perro le genera una gran ansiedad que tu te alejes, se siente perdido, tienes que trabajar la independencia del perro y que gane seguridad en sí mismo.


♦ Cuando al perro le da lo mismo con quién estar siempre que no esté solo. Esta es la ansiedad por separación que llamaríamos “de libro”, al perro le da pánico quedarse solo, puede ser porque haya tenido alguna mala experiencia estando solo o porque no está acostumbrado correctamente. También sería necesario trabajar la seguridad en sí mismo, y habría que ver a qué otras cosas tiene miedo, pero en este caso las pautas de trabajo pueden ayudar mucho a solucionar ese problema. En caso de que el pánico haya sido generado por un trauma, tienes que trabajar ese punto en concreto.

Otro ejemplo de ansiedad por separación, en este caso destrozando un sofa


♦ Si la ansiedad por separación se da estando tú en casa pero en distintas habitaciones, suele ser porque el perro necesita tu atención y no se la das, cuando no le haces caso cuando lo necesita. Aquí también podríamos hablar de hiperapego pero lo más probable es que haya problemas de estrés y de falta de autocontrol, y esa necesidad de atención indica que el perro no sabe solucionar los problemas por sí mismo. En estos casos normalmente también se da el problema cuando se queda completamente sólo. Es como un mix de los dos casos anteriores.


♦ Cuando hay un exceso de energía que no sabe como gestionar, el perro suele descargarla contra objetos de la casa… o lo primero que le venga a mano, o se hace pis en casa. Generalmente esta ansiedad por separación no está generada por el miedo a estar sólo, sino por la falta de recursos, unos niveles de estrés muy altos y el no saber cómo gestionar esa situación cuando no tiene a nadie cerca. En este caso es imprescindible una reducción de estrés y trabajar la estimulación mental del perro, darle opciones para que pueda gestionar ese estrés y esa ansiedad por sí mismo.


Como ves todo se llama ansiedad por separación pero hay diferentes casos y en cada caso hay que trabajar más de una cosa. Lo comentaba en el anterior artículo, hay veces que cuando destrozan al quedarse solos no es por ninguna de las razones anteriores, sino porque se aburren, y eso lo vas a ver perfectamente en el video que has grabado.


Apoya el tratamiento con terapias naturales

En todos estos casos un gran apoyo a las terapias naturales como las flores de Bach o el EFT(tapping) o incluso el Aloe Vera, terapias de las cuales hablaremos más extensamente en otros artículos y que están teniendo muy buenos resultados en terapias tanto caninas como felinas (ya te lo comentaba Gontzal en el artículo sobre cómo jugar con tu cahorro de gato).


Por experiencia, las flores de Bach están siendo un gran apoyo en todos nuestros casos, tanto aplicadas en los animales como en sus personas, cada vez está más claro que tus problemas y sus problemas están íntimamente relacionados.

Es importante que tú no te angusties cuando se queda solo, si te da pena dejarlo solo, si lo pasas mal cuando te separas de él, si piensas constantemente “¿lo estará pasando mal?”, es muy probable que seas tú misma quien esté generando esa ansiedad por separación, de hecho, tú misma tienes ansiedad por separación.


No es malo que se quede solo en casa, no te sientas culpable, tienes que normalizar la situación en tu interior para que el trabajo que hagas tenga buenos resultados.


Prueba a despedirte de manera tranquila simplemente diciéndole “me voy un rato, vuelvo enseguida, que lo pases bien y duermas buena siesta”, el simple hecho de decirlo te va a calmar a ti, vas a adoptar una actitud más tranquila y el perro lo va a notar.


Evidentemente esto no va a solucionar el problema, pero lo vas a enfocar desde otro ángulo y el tratamiento de la ansiedad por separación te va a resultar mucho más llevadero.



Fuente: Educación canina y felina



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